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Spider-Man: No way home y las consecuencias de querer desaparecer

enterapia - noviembre 10, 2021

Con el estreno de Spider-Man: No way home son muchos los aportes psicológicos que como fan puedes tener, pues si das una mirada mucho más profunda a la forma en la que este personaje asume el nuevo reto que tiene que atravesar, no es nada salido de la realidad de un ciudadano común y corriente. Recapitulemos: la entrega anterior de la película nos mostró a un Spider-Man desenmascarado que ya no puede separar su vida normal de la gran responsabilidad de ser un superhéroe, pese a que ha pedido ayuda a personas cercanas, no obtiene la respuesta esperada y se ve obligado a desaparecer para tratar de descubrir lo que significa en realidad ser Spider-Man. ¿Cuántas veces tú al igual que Spider, nuestro protagonista has querido desaparecer? Ahora, entrando un poco más en materia, vamos a definir juntos cuáles son las consecuencias de querer evadir la responsabilidad o los obstáculos que en ocasiones la vida te pone de frente para que te demuestres a ti mismo de qué estás hecho.

5 consecuencias de querer desaparecer

Desaparecer y evadir en este contexto tienen aparentemente el mismo significado. Spider-Man desaparece porque siente que su vida, su libertad y su oficio están en juego, teme por las consecuencias que debe asumir después de haber cometido un asesinato, pues recuerda que al ser descubierto será juzgado por la justicia ordinaria, la que lo rige como a todos los demás seres humanos. Pero entonces, ¿cuáles son verdaderamente las consecuencias?
  1. Incertidumbre constante.

El temor a lo que puede pasar te mantendrá siempre en un estado de alarma que difícilmente podrás aliviar si sigues huyendo. La incertidumbre se da cuando no tienes control sobre la situación y no existe un panorama claro de lo que se viene a futuro, produciendo así grandes desgastes en tu salud mental y en tu equilibrio emocional.
  1. Incapacidad para sobrepasar obstáculos.

Tener la habilidad de sobrepasar obstáculos, por muy difíciles que sean, es una tarea que refuerza la confianza en ti mismo, no hacerlo hace que te sientas débil y que no reconozcas e identifiques tus fortalezas en ese preciso momento, haciendo que puedas pasar por crisis de identidad donde no reconozcas tus habilidades y destrezas.
  1. Miedo.

El miedo es el peor consejero, cuando sientes miedo tu mente está nublada y es incapaz de tomar decisiones que de verdad te beneficien. Tener miedo es normal, sin embargo, no te permite tener la claridad necesaria para crear planes que te ayuden a salir de esa situación que hoy te genera temor e incertidumbre.
  1. Ansiedad

La preocupación y el miedo intenso a situaciones determinadas te pueden causar taquicardia, respiración agitada, sudoración y sensación de cansancio, esta es la forma más clara de decirte que una mala gestión de tus problemas puede producir afectaciones reales a tu salud, disminuyendo así la calidad de tu vida.
  1. Desconfianza.

La confianza en ti mismo se debilita, vas a estar siempre cuestionando tu decisión y preguntándote qué hubiera pasado si no hubieras desaparecido y afrontado la situación. Recuerda que si eres culpable, lo mejor que puedes hacer es reconocer tu error y pagar las consecuencias de ello, y si eres inocente, puedes reunir todas las pruebas que te ayuden a demostrarlo. No es nada lindo vivir así, ¿cierto? Por eso, lo ideal, es que a pesar del miedo que esto te pueda causar, enfrentes las situaciones y trates de salir bien librado de ella, analiza bien tus jugadas y ponte en contacto con personas que te puedan ayudar a salir ileso de la situación, te aseguramos que vas a sentir mucho alivio apenas superes este mal momento y puedas hacer una vida normal al lado de quienes son importantes para ti.

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