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¿Qué podemos hacer para manejar la ansiedad a hablar en público?

Dr Camilo Arbeláez - julio 23, 2019

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¿Qué podemos hacer para manejar la ansiedad a hablar en público?

- Escrito por Camilo Arbeláez Gómez, terapeuta experto.

Todos hemos tenido y tendremos una significativa cantidad de situaciones en las que le hemos hablamos a un público. En situaciones sociales, académicas y/o laborales debemos hacerlo permanentemente, teniendo en cuenta que de esta manera comunicamos a otros ideas, puntos de vista, hacemos presentaciones, o abordamos una temática. Generalmente, sentimos temor en diferentes magnitudes cuando hablamos en público, pero lo sobrellevamos y logramos salir a flote. Sin embargo, para algunas personas hablar en público puede ser considerado una tortura emocional, entonces tratan de evitar o escapar de ella permanentemente. Estas personas son extremadamente exigentes consigo mismas, por lo tanto, de sus intervenciones en público es difícil que rescaten algo positivo. 

Santiago CID Centro de Psicología, nos plantea en el artículo llamado Todo lo que debes saber sobre la ansiedad al hablar en público”, que la ansiedad a hablar en público es más común de lo que podemos llegar a pensar, afectando a un gran número de personas que tienen que enfrentarse ante el público para exponer, comentar o presentar un proyecto.

 

Síntomas que se experimentan

Cuando las personas sienten ansiedad a hablar en público, se presentan una serie de respuestas fisiológicas o corporales que mantienen la emoción en un nivel elevado, las cuales podemos llamar síntomas. Principalmente, se puede experimentar temblor, sudoración de las manos, aumento de la frecuencia cardíaca, dificultad al respirar, tensión muscular, ruborización, pérdida de la concentración, molestias gastrointestinales, voz inestable, y/o vértigo. Estas situaciones suelen ir acompañadas de diversos miedos, tales como ser evaluados negativamente por los demás, no ser escuchados, no tener nada interesante que decir, y/o la vergüenza que se pueda pasar frente a un posible fracaso.

 

Factores que pueden causar la ansiedad a hablar en público

La respuesta recurrente de ansiedad al hablar en públicono aparece en la vida de las personas sin causas relacionadas; es interesante ver que en los casos que se presenta, algunos fenómenos se pueden evidenciar en la vida de estas personas. El portal El Prado Psicólogos en su artículo llamado “Miedo a hablar en público: causas, síntomas y tratamiento para superar el pánico escénico”, plantea los posibles orígenes de la ansiedad a hablar en público.

  • Educación sobreprotectora: Los padres demasiado protectores suelen terminar limitando las potencialidades de sus hijos, ya que no les brindan la posibilidad de poner a prueba y perfeccionar sus competencias comunicativas. Cuando estos niños crecen, es probable que no se sientan cómodos en las situaciones sociales y terminen desarrollando el miedo a hablar en público.

  • Tendencia al perfeccionismo: Cuando las personas se exigen demasiado suelen caer en la trampa del inmovilismo o la falta de acción, ya que piensan que cualquier cosa que hagan no estará a la altura de las circunstancias. El miedo a equivocarse genera tal ansiedad que les resulta difícil hablar en público de manera relajada y eso les hace cometer las equivocaciones que tanto temían.

  • Experiencias negativas: Algunas personas desarrollan el miedo a hablar en público debido a una experiencia desagradable del pasado, sobre todo si han cometido un gran error en un discurso o han sido objeto de burlas. En estos casos, la idea de que vuelva a repetirse esa experiencia resulta tan insoportable que estas persona prefieren evitarla.

  • Falta de práctica: Las habilidades comunicativas necesitan un entorno en el cual puedan desarrollarse; un contexto que las estimule. Cuando las personas no han tenido suficientes oportunidades para enfrentarse a un escenario, es lógico que duden de sus capacidades, pues no han podido aprender a hablar en público.

  • Timidez: En muchos casos, la timidez suele ser la base del miedo a hablar en público. Las personas tímidas suelen evitar el contacto social por temor a hacer el ridículo o a que los demás se formen una idea negativa sobre su desempeño, experimentando una alta ansiedad cuando deben enfrentarse a un auditorio.

  • Miedo a la crítica: A la mayoría de las personas no les agrada sentirse juzgadas pero hay quienes viven esta experiencia de manera particularmente intensa. Piensan que las críticas son un ataque personal y creen que al presentar sus argumentos se exponen a los demás, con sus debilidades y deficiencias. Esta percepción las hace sentirse vulnerables y provoca una gran ansiedad.

 

Una perspectiva psicológica de la ansiedad a hablar en público

Como hemos mencionado atrás, las personas que sienten ansiedad a hablar en público experimentan una serie de respuestas fisiológicas, o sensaciones (sudoración, aceleración del ritmo cardiaco, enrojecimiento, temblor, entre otras), acompañadas de pensamientos catastróficos que se convierten en señales particulares de que una situación traumática está por venir. Éstos síntomas acaparan la atención de las personas y no les permiten actuar de la manera en que esperan; por el contrario, se sienten completamente avergonzados de lo que hacen cuando están hablando en público. Ahora, imaginemos lo difícil que puede ser expresarse de una forma adecuada mientras ocurren algunas o todas las sensaciones descritas y adicionalmente, mientras nuestra mente nos manda mensajes sumamente críticos como: “Estoy haciendo el ridículo”, “todos están pensando que lo que digo no tiene sentido”, “Se están dando cuenta que estoy demasiado nervioso/a porque tiemblo y estoy sudando”, entre muchos otros. Por lo tanto, el resultado de la experiencia es probable que sea devastador y en consecuencia, surgen las respuestas recurrentes de evitación y escape ante situaciones en las que se involucra hablar en público. Sin embargo, aunque la evitación de dichas situaciones genere una sensación de alivio a corto plazo, a mediano y largo plazo surge un sentimiento de decepción hacia sí mismo, el cual lesiona la autoestima en gran medida. Paradójicamente, entre más se evita la situación, es mayor la frustración y la autoevaluación negativa. De esta manera, el ciclo se repite permanentemente hasta que en algunos casos las personas se aíslan casi completamente de situaciones sociales, o renuncian a oportunidades laborales que representan mayores beneficios, generando una mayor inestabilidad emocional y un estado de ánimo decaído.

 

Algunas herramientas que pueden ser de gran utilidad

Teniendo en cuenta que sabemos que las personas que experimentan ansiedad a hablar en público no encuentran caminos o no cuentan con estrategias útiles para manejar la dificultad, queremos dejar algunas herramientas que podrían servir en cada uno de esos momentos en los que la emoción de ansiedad pareciera desbordar a estas personas y las únicas salidas son las respuestas de evitación y escape. 

  • Conectarse con el tema del que se habla: Cuando nos sentimos apasionados por un tema que estamos tratando, la fluidez verbal es mayor y la atención se centra en las ideas más que en lo que sentimos o pensamos. Es importante hacer énfasis en que la pasión no se consigue por sí sola, debemos explorar el tema y tratar de encontrar qué relación tiene con nosotros y/o con nuestra vida.

  • Permitirse cometer errores: Todas las personas, sin excepción, cometemos errores cuando hablamos en público, claro está, que tenerlo presente y entenderlo como natural ayuda bastante a no reprimirse de volver a intentarlo. Es fundamental esforzarse por estar más atentos a lo que se hace más que a cómo se hace. Si no sabemos bailar pero lo estamos haciendo, y aunque podemos ver que algunos pasos no están bien ejecutados, logramos estar completamente conscientes de que estamos bailando. En este punto conseguimos darle menos importancia a nuestras falencias. 

  • Utilizar ejemplos de la propia vida al hacer una intervención: Las personas que experimentan ansiedad a hablar en público, mantienen la creencia de que los ejemplos basados en anécdotas de la propia vida no van a a ser interesantes para los demás; sin embargo, existe una mayor probabilidad de que una audiencia se enganche con una temática, en mayor medida, a partir de esta estrategia. 

  • Buscar hacerlo de nuevo sin detenerse por tanto tiempo a evaluarse: Entendemos que es bastante difícil que una persona que experimenta ansiedad a hablar en público busque la forma de exponerse a hacerlo frecuentemente; no obstante, esta puede ser la estrategia más potente para manejar dicha problemática. Es importante mencionar, que se puede trabajar algo contrario a lo que hemos venido haciendo durante la vida. Nos han enseñado a pensar antes de actuar y lo que queremos proponerle a estas personas es actuar antes de pensar, ya que sabemos que están agotadas de pensar y el estar pensando en cada cosa que van a hacer no les permite actuar. Podríamos decir que sería como lanzarse al agua y ahí dentro eliges cómo vas nadar, y no quedarte pensando en la orilla que vas a hacer cuando estés en el agua. 

  • Prémiate por haberlo hecho: Los seres humanos no tenemos como costumbre premiarnos o reforzarnos a nosotros mismos por las cosas que consideramos hicimos de la mejor manera. En las personas que sienten ansiedad a hablar en público este comportamiento no existe en ninguna medida, aunque la explicación la mencionamos anteriormente y es porque la autoexigencia en el desempeño es demasiado alta, entonces aunque se haya hecho el esfuerzo de intervenir en público, la autoevaluación es completamente negativa. Nuestra propuesta aquí es que cada vez que logres hablar en público, regálate algo, puede ser una comida, ir a algún lugar que quieras visitar, puede ser cualquier cosa de interés.

En conclusión, la ansiedad a hablar en público puede convertirse en algo determinante en la vida, teniendo en cuenta que termina impactando en nuestro estado de ánimo, en la forma en la que vemos a los demás, en la que percibimos el mundo y nuestro futuro. Por lo tanto, si en algún momento sentimos que algo como esto está impidiendo que nuestra vida sea vivida plenamente, la mejor decisión es buscar iniciar un proceso de psicoterapia, en donde vas a poder entender por qué se sigue presentando la dificultad de manera cíclica, por qué no has podido salir de ahí y cómo puedes trabajar para manejarla de la mejor manera posible.

 

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