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Adicción al trabajo - ¿Bueno o malo?

enterapia - junio 11, 2021

Ser trabajólico o workaholic genera ansiedad, estrés y falta de productividad

El día de hoy quiero compartirte un tema que puede afectar tu tranquilidad personal y que, gracias a factores como el aislamiento social, la cuarentena, las necesidades económicas o una mayor demanda en tus obligaciones laborales, es muy posible que se haya agudizado en los últimos meses. En esta ocasión, quiero hablarte sobre la adicción al trabajo, pues es fundamental que analices cuánto tiempo inviertes en esta faceta de tu vida y si esto te hace bien o mal.

Entiendo que el cumplimiento de metas es muy positivo e importante para tu crecimiento profesional, y que uno de tus propósitos es alcanzar el éxito y escalar o mantener tu puesto de trabajo, pero esto no debe ir en contra de otros aspectos de tu vida que también son de gran importancia.

Se puede confundir con otras causas

Si has destinado últimamente mucho esfuerzo a un proyecto importante para ti o tienes un período de inspiración producto de un gran talento, no debes preocuparte, siempre y cuando te sientas motivado y satisfecho. Bajo esta premisa, hay una gran diferencia entre la urgencia compulsiva de trabajar para reducir la ansiedad o el miedo al fracaso, mientras existe un el deseo saludable de producir para lograr tu bienestar.

Otro motivo por el que puedes estar dedicando demasiado tiempo al trabajo es que tu profesión y conocimientos tienen alta demanda en estos momentos de crisis por el que está pasando la sociedad a causa de la pandemia. Si estás experimentando problemas en tus actividades diarias y conflictos en tu ambiente laboral. 

 

¿Cómo reconocerlo?

Es importante que identifiques cuándo estás involucrándote demasiado con tu trabajo, teniendo en cuenta que esto puede ocasionar grandes perjuicios a tu salud. Algunas señales que indican la presencia de esta adicción son las siguientes:

-Estás mucho tiempo en la oficina o conectado, aunque no se requiera.

-Tienes insomnio a causa de un pensamiento fijo sobre proyectos.

-Te angustia la aprobación de tus compañeros de trabajo.

-Limitas tu autoestima a la admiración recibida en tu ambiente laboral.+

-Descuidas otros ámbitos de tu vida con la ocupación laboral excesiva.

-Bajo la excusa de ser perfeccionista, asumes tareas imposibles que irrumpen tu vida cotidiana.

-Usas el trabajo para escapar de emociones.

-Cuando no estás en el trabajo, eres incapaz de pensar en otras cosas por mucho tiempo.

-Cuando los síntomas se agudizan, mientes para cumplir metas o para realizar más horas de trabajo.

-Normalmente no planeas qué hacer en tus momentos libres.

El listado anterior contiene características similares a otras adicciones comportamentales, pero existe un problema grave en este caso, ya que socialmente la adicción al trabajo está más aceptada e incluso bien vista.

Es común que esta adicción se confunda con ser perfeccionista o exitoso. Además, al ser premiado en tu ambiente laboral, existe la posibilidad de que tengas la sensación del deber cumplido, ocasionando así que tus compañeros o superiores descarguen mucho trabajo en ti bajo la excusa de tu talento. Lo anterior, aunque aparenta ser algo positivo, genera un desgaste social, familiar y personal para ti.

Es importante que sepas, que esto es un problema mayor si sucumbes fácilmente ante imágenes de autoridad, pues en esta situación automáticamente se acaba la excusa de querer ascender en la empresa, ya que el protagonismo, por lo general, se lo está llevando tu superior.

¿Sabías que si te sientes identificado con los puntos anteriores podrías sufrir de burnout? Conoce 10 herramientas para manejarlo eficientemente.

¿Es bueno o malo para tu vida?

Aunque es una adicción posiblemente aceptada o ignorada por tus allegados, debes entender que tiene más consecuencias negativas para ti que positivas. El trabajo compulsivo normalmente está asociado a efectos físicos, mentales y comportamentales como:

-Consecuencias negativas a corto o largo plazo con miembros del núcleo familiar.

-Insomnio y fatiga excesiva.

-Poca productividad laboral o disminución de ella.

-Falta de satisfacción en todos los ámbitos de tu vida.

-Síntomas físicos como el cansancio visual o dolor de espalda.

-Ausentismo laboral frecuente por problemas médicos o, por el contrario, no faltar al trabajo así se tengan motivos de sobra para hacerlo.

-Algunos estudios estiman que las personas adictas al trabajo realmente resultan menos productivas que aquellas personas que toman sus respectivos tiempos de descanso. (Te invito a leer: impacto de la salud mental en la productividad).

Aunque cada persona puede expresar los síntomas de manera diferente, recuerda que puedes agendar una cita con un terapeuta o psicoterapeuta en caso de que sientas la necesidad de apoyo para afrontar esta situación o tengas uno o más signos de alarma.

Agenda tu cita con un psicoterapeuta ahora,

y empieza a reconocer los límites en tu trabajo

Ten en cuenta que la adicción al trabajo, como cualquier otro comportamiento compulsivo puede afectar tu vida. Con apoyo profesional y terapia online es posible llevar una vida equilibrada y feliz.

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