productividad

¿Qué es ser un emprendedor?

enterapia - noviembre 04, 2021

Tareas principales de los emprendedores

Si hay un término que ha tomado fuerza en la época actual, es el de emprendedor. Su significado se entiende generalmente como aquella persona que crea o funda una idea de negocio o una empresa. Este proyecto lo desarrolla de forma individual o en compañía de un equipo que lo ayuda a realizarlo. La idea y la inversión provienen de la mente y el bolsillo de quien inicia con este nuevo proyecto, aunque pueden entrar otros jugadores como inversionistas o iniciativas de apoyo a emprendimientos que podrían hacer el proceso de crecimiento mucho más rápido.

El emprendedor asume la mayor responsabilidad de su idea de negocio y ocupa posiciones en las cuales tiene la tarea de dirigir y organizar el nacimiento y luego, el funcionamiento de dicho proyecto, palabras más, palabras menos, es él quien asume el mayor riesgo, tanto a nivel financiero como a nivel profesional, cuando no encuentra apoyo en inversionistas o iniciativas de soporte. Por este motivo encontrar buenos socios o colaboradores del proyecto es clave.

¿Cuáles son las tareas de un emprendedor?

La lista podría hacerse infinita, sin embargo, las tareas o funciones principales que alguien debe desarrollar para poder llamarse emprendedor son:

  • Que tengas la habilidad de identificar nuevas ideas de negocio gracias a estudios de mercado que le ayuden a definir qué es lo que los consumidores necesitan, así empieza a trabajar desde una carencia y no desde la abundancia.

  • Deberás reunir los recursos financieros, tecnológicos o humanos para poder poner en marcha tu proyecto y que puedas sacarlo a la luz.

  • Afronta con determinación y certeza la responsabilidad que acabas de asumir, teniendo siempre la capacidad de guiar a tu equipo por el mejor camino.

Una vez cumples con estas tres tareas principales, podrías decir que eres un completo emprendedor, pues estás dejando a un lado la estabilidad que hasta ahora te pudo acompañar a nivel laboral y financiero para empezar desde cero con un proyecto que requerirá de mucha atención y disciplina.

¿Qué caracteriza a un emprendedor?

Como emprendedor debes tener unas características específicas que te hagan sobresalir entre los demás, pues, aunque muchas veces esto no se tenga en cuenta, no todas las personas tenemos la capacidad de emprender, y esto se debe, principalmente, a la carencia de las siguientes características:

  • Creatividad para idear un negocio que marque la diferencia y que resuelva a una necesidad específica.

  • Capacidad para pensar fuera de lo común y ver soluciones donde los demás, solo ven problemas.

  •  Liderazgo para llevar a tu equipo por el camino que los conduzca hacia el éxito.

  • Capacidad de adaptación para que no abandones el camino que te has trazado inicialmente, sino para crear salidas alternas que lo conduzcan hacia una misma meta.

  • Perseverancia para que puedas asumir los retos que seguramente le surgirán en el camino y para los cuales, debes estar siempre con fortaleza y positivismo.

  • Confianza en sí mismo para dar pasos firmes a los que no temas y en los que siempre tengas la certeza de que seguirás avanzando.

¡Conoce las principales características emocionales de un emprendedor exitoso!

Sí, al igual que tú nos dimos cuenta de que no es fácil ser emprendedor, se requieren de unos nervios y una sabiduría de acero para poder dar pasos sin temor, teniendo la suficiente confianza de que pase lo que pase, lo vas a poder solucionar.

¿Qué tipos de emprendedores existen?

Sí, lo has leído bien. Dentro del concepto de emprendedores, se encuentran diferentes tipos, los cuales se dividen en los siguientes grupos:

  1. Visionario: es aquel que tiene una idea de negocio futurista, adelantada a las demandas y a las tendencias del mercado. Es posible que este emprendedor no busque resultados a corto plazo, sin embargo, si espera reconocimiento a largo plazo. Su mirada es más innovadora.

  1. Oportunista: este tipo de emprendedor identifica las oportunidades de negocio que surgen en el mercado, busca descubrir una necesidad no cubierta para un público específico e intenta darle solución mediante un producto o servicio creado por él.

  1. Social: su principal propósito es tener un impacto positivo en la sociedad, ayudar a otros y no solo obtener rentabilidad para sí mismo. Podríamos decir que su misión es más altruista y que busca el bienestar común por encima del individual.

  1. Inversionista: es posible que este tipo de emprendedor no cree con la idea de negocio inicial, sin embargo, cuenta con los recursos económicos para apoyar el desarrollo de esta misma idea y opta por convertirse en socio de este nuevo negocio.

Hay dos cosas con las que queremos cerrar este texto, la primera es que nunca es demasiado tarde para emprender, por eso, si hoy tienes una idea que no te deja de dar vueltas en la cabeza y quieres ejecutarla a como dé lugar, empieza a planear los pasos que vas a dar a continuación, realiza pruebas de tu producto o servicio, ajusta el negocio a través de tus hallazgos, sé rápido y controla tus presupuestos y crea un plan para hacerla realidad y nunca te rindas, el secreto está en nunca desistir. Te darás cuenta de que arriesgarse a emprender es mucho más fácil de lo que muchos piensan.

La segunda cosa es que, si ya iniciaste en este camino de emprender, no pares. No escuches esos comentarios que te debilitan y confía con fuerza en lo que sientes y en lo que piensas. Total, si no funciona, siempre vas a tener la opción de empezar de nuevo.

Deja tu comentario:

0