terapia de pareja

La Infidelidad

Dr Camilo Arbeláez - marzo 15, 2016

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La Infidelidad

- Escrito por Camilo Arbeláez, psicólogo clínico, Magister en Psicología Clínica.

Es importante definir a que se hace referencia cuando se habla de infidelidad. La gran mayoría de autores concuerdan en ubicarla como un acercamiento de tipo afectivo y/o sexual, hacia una persona diferente a la que está establecida o reconocida socialmente como pareja. Ahora bien, si analizamos la definición con la que iniciamos, podemos identificar que existen dos tipos de infidelidad: La afectiva y la sexual. En la primera, existe una vinculación de sentimientos con otra persona, e incluso puede generarse un contacto particular (abrazos, besos y caricias). En la segunda, la vinculación está orientada a la búsqueda del placer por medio del contacto erótico y genital. Por lo tanto, es posible que algunas personas se involucren con otras, diferentes a su pareja, afectiva y/o sexualmente. 

 

Diferencias entre los hombres y las mujeres 

El presente artículo sería simplista si no estableciéramos algunas diferencias entre el sexo, que son significativas y de alguna manera, explican el por qué un hombre o una mujer llegan a las conductas de infidelidad. En este sentido, se puede encontrar que en múltiples estudios se ha establecido que la mayor parte de los hombres que han tenido conductas de infidelidad, mantienen como motivo principal el deseo de mayor excitación, es decir que existe una relación con las conductas sexuales más apasionadas, mientras que la mayor parte de las mujeres que tienen conductas de infidelidad comparten como motivo principal la sensación de sentirse poco amadas y valoradas. También se encuentra que los hombres se comprometen en comportamientos de infidelidad por razones como la necesidad biológica y la novedad de una persona diferente a la pareja. Por otro lado, se encuentra que las mujeres que tienen conductas de infidelidad están impulsadas por razones como involucrarse en una relación íntima, emocional y romántica con otra persona, y la búsqueda de venganza de su pareja. Sin embargo, quedarnos con los motivos que reconocen los hombres y las mujeres para evidenciar comportamientos de infidelidad no tendría mucho sentido, ya que tengo el interés de que conozcan la perspectiva psicológica que plantea algunos elementos interesantes. En una encuesta hecha por El Tiempo sobre infidelidad en Colombia se pueden ver muchos de estos datos.

Mira también Cuatro mitos acerca de las relaciones de pareja.

 

Perspectiva psicológica de la infidelidad

La infidelidad como cualquier otro comportamiento externo requiere de una elección, de la acción de elegir si permanecer o no en una situación en la que puede aumentarse la probabilidad de vinculación afectiva y/o sexual con otra persona diferente a la pareja. Es posible notar si en la interacción con otras personas existen algunas señales relacionadas con el coqueteo o la insinuación, lo cual nos permite tomar decisiones orientadas a reafirmar el compromiso de exclusividad con nuestra pareja o todo lo contrario, que sería responder de la misma manera. 

En el trabajo con parejas, he podido entender que tanto hombres como mujeres en ocasiones no valoran lo suficiente la posibilidad de tener un/una compañero/a que se mantenga atento a ellos/as sin generar incertidumbre. Cuando tienen a una persona completamente incondicional no se sienten satisfechos, lo menosprecian y buscan otras personas que puedan generar otras sensaciones, o las mismas que en principio generó la pareja. Yo personalmente uso una metáfora para comparar las relaciones de pareja en las que existe inconformidad por parte de alguno de los miembros:

Imagina que decides tener una mascota y eliges un perro; sin embargo, en cada momento que compartes con el piensas en que debería ronronear, estirar su cola, ser más independiente y caes en la cuenta de que lo que realmente tu querías era un gato. Es posible que diariamente pienses en cómo sería tu vida si tuvieras tu gato. Entonces, ¿Podrías disfrutar plenamente a tu perro?. Es probable que la respuesta sea no. 

Por lo tanto, la infidelidad es una conducta propia en la que se pueden encontrar factores que podemos relacionar como el distanciamiento afectivo o sexual, el conflicto permanente, la novedad de una persona diferente a la pareja y muchos otros; no obstante, la persona que comete una infidelidad es el responsable único del evento y del daño que genera en la pareja. Los deseos por otras personas son automáticos y no es nada fácil eliminar los pensamientos y las sensaciones relacionadas; sin embargo, eso no quiere decir que una persona esté siendo infiel con su pareja. Para poder considerarlo así, la persona debe llevar a cabo acciones evidentes que la acercan afectiva y/o sexualmente a otra persona diferente a su pareja y las acciones pueden controlarse. Por ejemplo: ¿Tú podrías escribir pensando en escribir? No se puede. Necesitas tomar un lapicero o un lápiz y redactar una frase o un párrafo. Y en este sentido, aunque tu mente te diga que debes escribir algo, tú puedes elegir si hacerlo o no. 

 

Comentario final

La infidelidad puede verse como un evento traumático en una relación, ya que el dolor que experimenta el/la compañero/a que es víctima de la situación es muy intenso; sin embargo, no es imposible aceptar el evento y reconstruir la relación de pareja. De todas maneras, si cometiste un acto de infidelidad o estás tratando de perdonar a tu pareja por el hecho, no temas buscar ayuda profesional, teniendo en cuenta que puede ser de gran ayuda la perspectiva de un especialista (psicólogo de pareja), que pueda brindar los elementos necesarios para conseguir una relación que limite las probabilidades de ocurrencia de conductas de infidelidad en alguno de los miembros. 

Si deseas profundizar sobre este artículo visita este estudio sobre infidelidad en la pareja, escrito por Magdalena Varela Macedo y publicado por la Revista Alternativas en Psicología.

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